¿Por qué cuando empezaba a olvidarte apareces de nuevo? ¿Por qué ahora?
Sé que no eres tú.
Sé que nunca te he visto pero mi mente quiere hacerme creer lo contrario.
Dos semanas.
Dos semanas llevo mirando a alguien que no eres tú.
No sé como ocurrió pero sucedió.
Era un día normal, como otro cualquiera. La misma rutina de la semana anterior, tocaba época de exámenes, nada emocionante. Todo iba bien hasta que me senté en mi sitio en la biblioteca.
Recuerdo que no era un día normal.
Miento.
Ese día era especial porque veía por primera vez la nieve. Aunque no fue una gran nevada, pero con eso me basto.
No sé porqué pero me viniste de nuevo a la mente, qué sé yo, ¿Sería por todas las veces que te había dicho que mi sueño era ese?.
Seguí mi camino. Recuerdo que llegué a la biblioteca veinte minutos más tarde de lo habitual ( mi recorrido es de diez minutos), todo muy normal hasta que llego por fin a un hueco libre. Extenuada con todo lo que tenía que estudiar sólo miraba hacia mi asiento hasta que alcé la vista y ahí fue cuando comenzó todo otra vez de nuevo.
No sé si fue por como me miró o por las ganas que tenía de verte, pero se llevo toda mi atención.
Quien te conozca dirá que no se parece nada en ti, pero es que la imagen que yo tengo de ti es tan borrosa que apenas puedo distinguirte. Sólo pude ver unos preciosos ojos marrones. No pude ver más. Me quede tan bloqueada que apenas pude estudiar. El chico al poco tiempo se marchó. Era tan parecido a ti....
Al día siguiente, mis esperanzas de verlo eran nula. Con lo grande que es esta ciudad y la de bibliotecas que hay era muy difícil coincidir de nuevo con él. Pero mi suerte esta vez estaba de mi lado y lo pude ver de nuevo. Creo que no se quedo ninguna mariposa dormida. Se despertaron todas de un tirón.
Todo lo que había intentado apagar en ocho meses se me esfumó de repente. Mi corazón siempre traicionándome... muy típico de él.
Desde entonces, veo a este chico a diario. Resulta que siempre va a la misma hora y que casualmente va a mi misma facultad. Otra vez la maldita coincidencia. ¡Qué pequeño es el mundo! ¡Qué ciegos somos cuando no queremos ver!
Y todo esto viene para saber como hubiera haber sido todo de haberte conocido personalmente; para hacerme una idea de como eres, y sobre todo para poder seguir viéndote en mi memoria.
Y también viene porque te echo de menos.
Y a pesar que sé que no eres tu, yo siempre te veré en él.
No sabes cuanto duele ver que no signifique nada para ti...
Para llevar a donde quieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario