Y seremos grandes en la vida...
Nos pasamos la mayor parte de la vida pensando en qué podemos gastar el tiempo que nos sobra sin ser consciente de que mientras lo pensamos lo estamos gastando.
No nos damos cuenta del valor que tiene hasta que sólo nos queda unos segundos. Unos segundos para apreciar lo que realmente nos gusta y de acabar los objetivos que nos quedan aún por hacer.
No hay una cosa más bonita y más significativa que esos últimos segundos. Nunca sabes que son los últimos hasta que lo son, y es ahí donde te paras a pensar sí los has aprovechado correctamente. Algo tan significativo como el último suspiro de un atardecer; la última hoja caída en otoño e incluso el sonido de la lluvia, nunca sabes cuando va a ceder. Son sucesos que no se podrán repetir; que no serán visto por una segunda vez. Hay que saber disfrutar esos momentos que nos brinda la vida.
Pero esto también pasa con las personas, nunca sabemos cuando sera la última vez que las veamos, escuchemos, hablemos.
Cuando será ese último abrazo, esa última sonrisa... Nos confiamos en que siempre habrá otra vez, pero lo que no sabemos es cuando será esa próxima vez. .
Tendemos a desaprovechar cada momento que pasa porque no somos consciente hasta donde se puede llegar.
Y sólo hay una cosa clara, y es que ahora eres 60 segundos más viejo que al empezar de leer este post.
Para llevar a donde quieras.


No hay comentarios:
Publicar un comentario