Un día sin reír es un día perdido.
Hoy es uno de esos días que te levantas y no sabes para qué.
Malgastas tu tiempo en hacer cosas que crees ser útil y ser útil es lo único que merece la pena. Pero esto no quiere decir que no lo valgas, porque lo vales, y mucho. Simplemente tienes que tener bien claro quien eres y que quieres hacer. Que parte de tu tiempo quieres desperdiciar y que parte de tu tiempo quieres aprovechar.
No importa si te has levantado con todo el pesimismo del mundo o si te has levantado con humor de perros. Tranquilo, el sol por muy nublado o lluvioso que esté el día nunca falta a su cita.
Por eso quiero que sonrías, que cantes, que llores, que grites o que bailes, pero sobre todo quiero que disfrutes de tu día a día sin importar que llueva o que truene o que simplemente estés cabreado y no quieras levantarte de la cama.
Cada instante que pasa, cada segundo que culmina, tu vida se va desvaneciendo y cuando menos te lo esperas ya no puedes hacer nada para evitarlo. No habrá un mañana para contarlo. No habrá otra oportunidad.
Todo lo que puedas hacer hoy no lo dejes para mañana.
(Via: elgriton.com.mx )
¡ SONRÍE ! No hay mejor cura para batallar con tus días.
Para llevar a donde quieras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario