Suma y sigue...
Salgo de casa con el Ipod en mano y cascos puesto. En mis oídos se puede escuchar "On my mind" de Ellie Goulding, una de esas canciones que te motivan solo con escuchar los primeros acordes. Afuera hace frío y ha empezado a chispear un poco. Me pongo mis cascos bien puestos, me ajusto la gabardina y marcho hacia el trabajo.
Soy dependienta en una pequeña librería de mi barrio, exactamente a diez minutos andando desde mi portal. Es muy acogedora. Para ser tan pequeñita tiene dos plantas bien equipadas de material. En la planta de arriba, además de sus estanterías tiene varios sillones para poder leer allí mismo los libros; en la planta de abajo esta la caja y dónde nos encontramos la mayor parte del tiempo, principalmente ordenando libros y para evitar molestar a los que leen en la parte superior.
Mi turno es de 9:30 a 13:00 de lunes a viernes y sábado el turno de tarde. Cuándo no estoy en la librería, estoy en la facultad o con las chicas.
Las mañana se me pasan volando. Es bueno trabajar haciendo lo que te gusta, de esa forma no miras al trabajo como una obligación, sino como una diversión. Haciendo cuentas, llevo trabajando aquí desde que empecé la facultad, y de eso hace ya tres años. Aún recuerdo la cara que puso mi madre cuándo le di la noticia. No se lo podía creer. Estuvimos celebrándolo como tres horas seguidas. !Menuda juerga nos montamos!
Cuándo miro el reloj ya puntúa las 12:45, hoy ha sido un abrir y cerrar de ojos con eso de que hoy es viernes pasa volando el tiempo. Me despido de mi jefes y marcho hacia el almacén. Allí guardamos nuestras ropa y bolsos o mochila en mi caso, es como nuestra taquilla personal pero compartida entre cuatro personas. Me encuentro con René que es la chica que me hace relevo. Es inglesa, vino de erasmus el segundo año de carrera y al final se quedó en Granada para siempre. Ella dice que "la mala follá" de aquí se le ha pegado y que no vuelve a Londres hasta que no termine la carrera y el Máster. Es una chica muy buena y simpática, al vecino de enfrente lo tiene encandilado. Sólo visita el local de 13:00 a 19:00 o lo que es lo mismo, en el turno de René.
Suena el timbre de la puerta y a continuación se escucha una voz cantando "Hello" de la grandiosa Adele, no puedo evitar reír al reconocer a mi adorable Yasmin, es tan alocada como el color de pelo que usa ahora: verde agua. Salgo corriendo porque conociéndola, si no salgo ahora me temo que va a cantar el repertorio entero.
Ponemos rumbo hacia Plaza Nueva, hemos quedado allí con Patricia, "Pati" para los amigos, nunca falta la broma de "To pati, to pati". Nos sentamos en el bar-restaurante que hay justamente en la esquina, pedimos unas cañas y comenzamos a hablar. De repente suena el motor de un coche, concretamente un Bmw z4 de color negro y no puedo ni imaginar quien va en el asiento del conductor....
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