domingo, 23 de agosto de 2015

En un suspiro.


¿Qué haces cuando despiertas con un nuevo día y recibes la triste noticia de que te ha dejado para siempre un ser querido?


Cuando todo es tan de repente, sólo puedes pensar en una misma cosa: ¿Por qué?

Porqué le tuvo que pasar a él/ella. Porqué se fue así sin avisarnos. Porqué tuvo que suceder....

Hace poco días que me sucedió algo similar a lo mencionado anteriormente y puedo asegurar que cuando me llegó la noticia no me lo pude creer. No daba crédito a lo que oían mis oídos. A lo que veían mis ojos.

Y una vez esto, ¿Qué? ¿Te planteas todo de nuevo? ¿Haces planes diferentes a los que tenías previsto? ¿Cambias de actitud?

En ese instante comprendí que, en la vida, todo es prestado.
Tenemos fecha de caducidad, pero sin saber cuando.
No sabemos aprovechar cada momento que la vida nos brinda. No lo sabemos porque siempre optamos coger el camino más fácil sin tener en cuenta que el difícil es el que nos lleva al camino deseado:
el de las mil y una aventuras,
el complicado,
el que te hará aprender de ella, de la vida misma.

Quizás no nos de tiempo a despedirnos.
Quizás no nos podamos conocer.
Quizás puede que sea el último blog que publique.
Quizás...porque a partir de ahora no sabré lo que el destino me tenga preparado.

Así mismo, tal como decía John Lennon: "la vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."



La vida se nos va en un suspiro, en un segundo...
Carpe Diem y sueña despierto.


                                                                                                                   


Para llevar a donde quieras

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